lunes, diciembre 18, 2006

El cambio climático como una bomba de tiempo


El doctor Alieto Aldo Guadagni, brindo una conferencia en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales y dijo que se basó en el informe Stern publicado en octubre del 2006 para afirmar que: “Hay 60,000 glaciales que están replegándose. Si la capa de la Antártida se deshiela puede llegar a aumentar unos cinco 6 metros”.
“Enfrentamos un desafío planetario, ya que las condiciones ambientales se han deteriorado y seguirán empeorando si continúan las tendencias actuales. El cambio climático es un problema global, porque los gases de efecto invernadero se mezclan en la atmósfera y tienen el mismo impacto, no importa donde se emitan.
El siglo XX ha sido extraordinario por el desarrollo de las fuerzas productivas, con un progreso tecnológico que enterró la profecía maltusiana, que nos condenaba a no poder mejorar nuestro nivel de vida.
El crecimiento económico de la centuria pasada fue el mayor de toda la historia: el PBI mundial aumentó casi 20 veces, mientras que en los 400 años previos apenas había crecido 7 veces”.El progreso económico es indispensable, pero debe reconocer que el medio ambiente y la biodiversidad deben ser preservados.
Guadagni resaltó que los cinco pilares fundamentales para en el análisis económico del cambio climatico son: equidad inter e intrageneracional, es decir, que significa mayores riesgos de daños para las futuras generaciones, particularmente para los más pobres, externalidades, como segundo factor ya que, Los cambios climáticos inducidos por el hombre constituyen una externalidad negativa.
Además, se debe comprender que el medio ambiente es un bien público. Por último, no hay que olvidar las externalidas.Según el informe publicado por el gobierno del Reino Unido en el mes de octubre de 2006 (Stern Review: The Economics Of Climate Change) los costos totales por el cambio climático equivalen a perder el 5% del PBI mundial cada año, ahora y `por siempre. Existe el riesgo que esta magnitud trepe al 20%. Evitar estos costos constituye un beneficio.
Por otro lado, los costos por actuar ahora para reducir las emisiones de gases de efectos invernadero se estiman en el 1% del PBI mundial cada año.
Si no se actúa, la contaminación de gases en la atmósfera se duplicará en el 2035 con respecto al nivel previo a la Revolución Industrial (años 1750-1850).Esto implicará un aumento en la temperatura global de más de 2ºC (en el siglo pasado trepó 0,7ºC).
En el lago plazo existe una probabilidad de más del 50% que la temperatura trepe 5ºC. Este aumento es equivalente al aumento registrado desde la última edad glaciar hasta hoy.
Además, las políticas tendientes a controlar el cambio climático pueden crear significativas oportunidades de inversión para las tecnologías poco intensivas en CO2. Estos nuevos mercados pueden demandar nuevos empleos calificados.

viernes, noviembre 17, 2006

El Cambio Climático en la ciudad de Rosario

Nuevamente vemos muestras de la transformación del clima. En esta oportunidad el cambio climático se hizo presente en la ciudad de Rosario, donde el miercoles 15 de noviembre una fuerte tormenta de granizos de más de 8 centimetros de diametro y viento con rafagas que alcanzaron altas velocidades, azoto a la ciudad.

El fenómeno climatico cobró cuatro víctimas fatales, cientos de heridos, incontables automóviles que se encontraban en la calle sufrieron roturas de cristales y en muchos hogares los vidrios y techos no soportaron los golpes del granizo.

Las calles se encontraron tapizadas por ramas y hojas de los árboles u durante largos minutos fue imposible comunicarse telefónicamente con buena parte de la ciudad, y media hora después de finalizada la tormenta continuaba colapsado el servicio de telefonía celular.
Localidades cercanas a Rosario tambien sufrieron el embate de fenómeno climatico que destruyó gran porcentaje de la producción agrícola del sur de la provincia de Santa Fe.

Fué una muestra más de el cambio climático.

jueves, noviembre 16, 2006

La Argentina y Brasil primeros entre los países que más trabajan por el medio ambiente


Deutsche Welle nos informa que la organización ecologista alemana Germanwatch presentó, en el marco de la Conferencia del Clima en Nairobi, un ranking que intenta catalogar a las naciones según sus esfuerzos de protección ecológica.

En las conferencias relacionadas con el medio ambiente suele estar claro quienes son los buenos y quienes los malos: Estados Unidos, Australia, Canadá, Arabia Saudita y Rusia suelen ser el eje de bloqueo y los países europeos los que impulsan la protección medioambiental. Desde el punto de vista práctico, sin embargo, resulta difícil catalogar a las naciones según un ranking ecológico, pues deben contemplarse muchos criterios y variantes difíciles de definir.

En tierra de ciegos el tuerto es rey

A la cabeza de la lista de 56 naciones presentada por Germanwatch se encuentran Suecia, Gran Bretaña y Dinamarca. Pero incluso estos países no se merecen una medalla, en opinión de la organización ecologista, pues aunque causan menos daños que otras siguen haciendo poco por proteger la naturaleza.

Los miembros de Germanwatch analizaron las emisiones de estos países en el sector de energía, tránsito vehicular, industria y uso privado. Tomaron en cuenta además pronósticos de las tendencias en el mediano plazo, así como las políticas implementadas a nivel nacional, estatal y comunal.

El ranking es en definitiva inexacto, pues hay muchas variantes difíciles de medir. De qué sirve por ejemplo la mejor política gubernamental, cuando un europeo sigue generando un mayor volumen de emisiones contaminantes per cápita que un chino. Pero aún cuando el ranking presentado por la organización no gubernamental carece de método científico, revela tendencias evidentes, especialmente en lo que se refiere a las naciones que más contaminan.

A la cola de las naciones investigadas se encuentra Arabia Saudita que sale muy mal parada tanto en el nivel de emisiones contaminantes como en lo que a políticas ecológicas implementadas se refiere. Siempre a la cola Estados Unidos, en donde se registran pocos avances en la implementación de políticas ecológicas de envergadura.

Los paladines ecológicos sólo en quinto lugar

Alemania ocupa el lugar número cinco en la lista. Mientras que algunos podrían sentirse satisfechos con este lugar, los especialistas de Germanwatch demanda que el Gobierno alemán, que no se cansa de alabar sus leyes en pro de energías renovables como la eólica o la solar y presentarse como paladín de la ecología, no se de por satisfecho con este resultado.

El grave manco alemán radica en el enorme uso de carbón por parte del sector eléctrico y energético, explica Matthias Duwe, de la organización ecológica europea "Climate Action Network", que participó en la elaboración del ranking.

Resulta sorprendente que países en vías de desarrollo como Ucrania y Kazajstán se sitúen por encima de Estados Unidos. El mensaje central del ranking presentado en Nairobi, en donde este 15 de noviembre comienza la fase caliente de negociaciones sobre la revisión del Protocolo de Kyoto, es que a la delantera en el esfuerzo por proteger la naturaleza se encuentran los europeos, seguidos pro países en vías de desarrollo ambiciosos como Brasil o Argentina. A la zaga se encuentran los malos de siempre.

miércoles, noviembre 15, 2006

Kofi Annan lanza un plan contra el cambio climático en África

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, lanzó el miércoles un plan para ayudar a África a luchar contra el calentamiento global, y criticó una "aterradora falta de liderazgo" a la hora de enfrentarse a lo que calificó una de las mayores amenazas del mundo.

"El cambio del clima global debe ocupar su papel junto a esas amenazas - conflictos, pobreza, la proliferación de armas mortíferas - que han monopolizado tradicionalmente la atención política de primer orden", dijo a los ministros reunidos en una conferencia de la ONU.

Annan anunció el plan de seis agencias de la ONU calificado el "Proyecto Nairobi" para ayudar a los países en desarrollo, especialmente en África, a conseguir más fondos para promocionar las energías limpias como la eólica y la hidroeléctrica, e instó a los ricos países donantes a contribuir al mismo.

También dijo que los organismos de medio ambiente y desarrollo de la ONU estaban lanzando una iniciativa para ayudar a los países pobres a tener en cuenta el cambio climático en sus planes de desarrollo, como construir carreteras, puentes o edificios que soporten más inundaciones o sequías.

"El cambio climático no es simplemente un problema medioambiental, como demasiada gente sigue creyendo. Es una
amenaza universal", dijo en las conversaciones, en las que se están buscando
fórmulas para ampliar el Protocolo de Kioto de la ONU sobre la lucha contra el cambio climático
más allá de 2012.

"Aunque el Protocolo de Kioto es un avance crucial, ese
avance es demasiado pequeño. Y mientras consideramos cómo avanzar aún más, sigue
habiendo una aterradora falta de liderazgo" declaró.

Annan, un ghanés que abandonará su cargo en la ONU en diciembre, no mencionó el nombre de ningún país en su intervención ante los ministros de Medio Ambiente de unos 100 países.

Estados Unidos, el mayor emisor de gases con efecto invernadero del mundo, y Australia son los únicos grandes países industrializados que no han firmado Kioto, por el que 35 naciones han aceptado recortar las emisiones de este tipo de gases de plantas eléctricas, fábricas y coches.

lunes, noviembre 13, 2006

Merkel y Blair frente al cambio climático

Alemania acordó formalmente colocar en primer plano el tema del cambio climático durante su presidencia en la Unión Europea y el Grupo de los Ocho. El horizonte va más allá del Protocolo de Kyoto.

Alemania asumirá al mismo tiempo la presidencia de la Unión Europea y del Grupo de los Ocho, en enero de 2007. Es por ello que el gobierno británico se encuentra interesado en que la canciller Angela Merkel garantice continuidad a dos líneas de acción impulsadas por Inglaterra: la primera se refiere al acuerdo que sucederá en el año 2012 al Protocolo de Kyoto, sobre la reducción de emisiones de dióxido de carbono en el mundo; y la segunda, el programa para mitigar los efectos del cambio climático y de la pobreza en África. Ambas directrices fueron promovidas durante la presidencia británica de la Unión Europea, en 2005.

El primer ministro británico, Tony Blair, sabe que encuentra en la canciller Merkel un interlocutor sensible a ambos temas. En el gobierno del canciller Helmut Kohl, la actual jefa de Gobierno de Alemania fungió como ministra de Medio Ambiente y, por ello, conoce de primera mano los problemas que le planteó Blair durante la visita.

El cambio climático, prioridad mundial

La reducción de emisiones de dióxido de carbono ha surgido como tema relevante en la agenda mundial. Este viernes, la Organización Meteorológica Mundial, con sede en Ginebra, dio a conocer que la concentración de dióxido de carbono alcanzó un nivel máximo en 2005. Con ello, se da por un hecho que no se cumplirán los compromisos adquiridos por los países firmantes del Protocolo de Kyoto. Hace unos días se presentó un informe, ya comentado en DW WORLD (ver abajo), que advierte sobre una posible debacle económica como consecuencia de este incumplimiento.

Esta situación será abordada durante la Cumbre Mundial sobre el Cambio Climático, que se celebrará en Nairobi del 6 al 17 de noviembre, y en la cual Alemania e Inglaterra formarán una mancuerna relevante.

Una cena productiva

Éste fue, de hecho, el tenor que dominó las declaraciones al término del encuentro entre la canciller Merkel y el primer ministro Blair. En Londres, Merkel reiteró que ambas naciones actuarán de manera coordinada para impulsar un nuevo tratado que sustituya al Protocolo de Kyoto. El cambio climático, dijo la canciller, "es uno de los grandes retos del siglo XXI. Europa contempla esto como una oportunidad para demostrar su liderazgo mundial en este tema".

La jefa del gobierno señaló además que Alemania se comprometió a ubicar al cambio climático como uno de los temas principales en su agenda, tanto en la presidencia de la Unión Europea como en la del Grupo de los Ocho, que reúne a los países más industrializados del mundo.

Por su parte, Blair se dijo convencido de que es posible convencer a Estados Unidos para que suscriba el Protocolo de Kyoto. La doble presidencia de Alemania, apuntó el primer ministro, "es una auténtica oportunidad para alcanzar cambios reales el año que viene". Las declaraciones de Merkel y blair tienen destinatarios muy concretos: hasta el momento, el Protocolo de Kyoto no ha sido reconocido por el gobierno estadounidense, ni por otros países como Australia.

Por: Enrique López Magallón

Los pobres, principales víctimas del cambio climático

América Latina contribuye con sólo el 4% de las emisiones globales de "gases invernadero". Pero, como lo demuestran diversos estudios, el cambio climático azota más fuertemente a los países en vías de desarrollo.


Hans Joachim Schellnhuber, director del Instituto para la Investigación Climática, con sede en Postdam, no alberga ninguna duda: "Todos los estudiosos del clima estamos de acuerdo en que el cambio climático evoluciona de manera más rápida de lo que pensábamos hace diez años".


La organización no gubernamental alemana Germanwatch lo resume de este modo: "Para limitar las consecuencias del cambio climático, gran parte de la comunidad internacional acordó reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, por lo menos en los países industrializados. Esto, a través el Protocolo de Kyoto". Sin embargo, "las emisiones de dióxido de carbono aumentan en todo el mundo, sobre todo en aquellas naciones que adquirieron compromisos específicos con el acuerdo: 2005 fue el año con más emisiones de dióxido de carbono de toda la historia", agrega la ONG.

Un problema de todos

Pero el problema no es sólo de los países más industrializados. Un grupo de trabajo coordinado por Juan Mayr Maldonado, ex ministro de Medio Ambiente de Colombia, llegó a la conclusión de que "los principales afectados serán las personas pobres en países en vías de desarrollo" y que, si esto sucede, "en esas naciones se profundizarán las desigualdades".


En un amplio documento, Mayr y su equipo de trabajo localizan algunos de los problemas específicos que el cambio climático acarrea para la región. "Los modelos climáticos permiten predecir un incremento de lluvias para la parte este de Sudamérica, y una disminución para la parte centro y sur de Chile. Tales tendencias se mantendrán, previsiblemente, a lo largo de las próximas décadas.

"Hay indicadores de ambos extremos: la sequía de 2005 en la cuenca amazónica probablemente fue la peor desde que se guardan registros. En algunas zonas, el nivel del Amazonas fue el más bajo de los últimos 35 a 60 años".


Resulta irónico que tales fenómenos se den en América Latina, que solamente contribuye en un 4 por ciento al calentamiento global ocasionado por actividad humana.

En cambio, los mayores emisores de gases invernadero son Estados Unidos, China, Rusia, Japón, Alemania y Ucrania. Así es: el calentamiento global es ocasionado mayormente por las naciones más industrializadas o en crecimiento acelerado, en perjuicio de las más pobres.


Llamado urgente

Es por ello que la Conferencia sobre el Cambio Climático comenzó en Nairobi con un llamado urgente a los países emisores de dióxido de carbono, metano, óxido nitroso, hidrofluorocarbonos, perfluorocarbonos, y hexafluororo de azufre. "El cambio climático puede echar por la borda todos los logros alcanzados hasta el momento en la lucha contra la pobreza", dijo el ministro de Medio Ambiente de Kenia, Kivutha Kibwana.


Algunos han asumido los compromisos del Protocolo de Kyoto. De las naciones que encabezan la lista, Alemania, Gran Bretaña y Ucrania han conseguido reducir sus emisiones de gases invernadero en 17,2%, 14,3% y 55,3 %. Pero otras, como Turquía, España y Portugal, han aumentado su participación en 72,6%, 49%, y 41 %.

El Protocolo de Kyoto, pues, no ha alcanzado su objetivo de formar una acción concertada contra el calentamiento global. El plazo fijado para el año 2012 parece ya demasiado corto, y es por ello que Alemania e Inglaterra pretenden utilizar su liderazgo para impulsar ya un nuevo acuerdo que sustituya al que fue suscrito en el santuario japonés. El primer reto puede vaticinarse desde hoy: incorporar a Estados Unidos, país que ha dado la espalda a los esfuerzos por reducir las emisiones invernadero en todo el mundo.

China, la gran locomotora contaminante

Un artículo de Enrique López Magallón nos informa sobre las consecuencias de la contaminación en China que es el segundo país que más emisiones de dióxido de carbono produce en el mundo. Aunque las autoridades han emprendido acciones concretas, la polución originada en esa nación no se detendrá en las próximas décadas


El gobierno de China comenzó a adoptar políticas públicas relacionadas con el medio ambiente desde los años ochenta. En 1989 fue decretada una norma específica: la "Ley de Medio Ambiente de la República Popular China". Ésta sirve como marco a otras seis normas en materia ambiental, además de trece más dedicadas al manejo de los recursos naturales y 34 reglamentos complementarios. A nivel nacional, existen más de 1,020 reglamentos locales para el cuidado del medio ambiente.

Un reto mayúsculo

Las autoridades reconocen que, en el marco de un crecimiento económico acelerado, el cuidado del medio ambiente "será uno de los grandes retos a los cuales se confrontará China en el siglo XXI". En 2002, China culminó el proceso interno de aprobación del Protocolo de Kyoto, y con él, asumió plenamente el compromiso de reducir sustancialmente sus emisiones de gases invernadero.

China presentó a la ONU, en 2004, su primer informe nacional relacionado con la emisión de gases contaminantes. Las cifras resultaron de especial importancia pues, según se confirmó, China es la segunda nación cuya industria arroja más dióxido de carbono al ambiente del mundo, después de Estados Unidos (que no forma parte del tratado). Desde entonces no ha habido grandes cambios.

Este año, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) publicó un extenso documento sobre la emisión de gases de efecto invernadero; en él, indica que China emitió 3,719 millones de toneladas de dióxido de carbono en 2003. Pese a los numerosos programas oficiales mencionados en materia de medio ambiente, y a las declaraciones del gobierno chino en ese sentido, las predicciones de la OCDE no son buenas.

Tendencia negativa

De acuerdo con éstas, China no sólo no disminuirá, sino que duplicará sus emisiones de dióxido de carbono para el año 2030. Cifras más recientes, citadas por el periódico inglés The Guardian, confirman esta tendencia. Para comparar, Estados Unidos emita actualmente 5,729 millones de toneladas de dióxido de carbono; Japón, 1,201; Alemania, 854 millones; e Inglaterra, 540 millones de toneladas.

No es el único enigma

Pero la gran incógnita la presentan países como China, con gran crecimiento económico. De ellas dependerá, en buena medida, el éxito o fracaso de los esfuerzos a futuro. El ministro de Medio Ambiente de Alemania, Sigmar Gabriel, cree que lo mejor es que Europa predique con el ejemplo.

En entrevista con el semanario Der Spiegel, Gabriel señala que "China y la India forman parte del Protocolo de Kyoto, pero sin compromiso de reducir sus emisiones. Si los países europeos les demostramos que puede lograrse el crecimiento incluso con una reducción de emisiones de dióxido de carbono, se podrían comprometer más".

El gobierno chino, como se ha visto, reconoce el peligro de que su crecimiento económico se transforme en una catástrofe para el medio ambiente. Pero, al mismo tiempo, argumenta que los cambios necesarios no pueden darse sino de manera más paulatina. La locomotora china -parecen decirnos- marcha a un ritmo imparable. Y no se detendrá, ni siquiera ante la perspectiva de un colapso ecológico de grandes proporciones.